“El taller del taller: la cultura digital en el centro de la formación docente”
Temática en la cual se inscribe el trabajo: Cultura digital y educación
Resumen del trabajo
Este trabajo recupera las experiencias de estudiantes del profesorado de Historia
del ISFD1 en el marco del taller de Cultura Digital y Educación a partir de la práctica de
pensar posibles proyectos en su futuro ejercicio profesional. Se destaca que los
estudiantes se encuentran cursando el primer cuatrimestre de la carrera y tienen
trayectorias diversas en relación al uso y acceso de la cultura digital.
La propuesta que se hace durante la cursada del taller consiste en la elaboración
de un posible proyecto donde cada grupo de trabajo opte por dos opciones posibles. La
primera abarca el desarrollo de una temática que implica a la cultura digital (ciberbullyng,
grooming, las apuestas digitales, sexting, etc), vinculada con el eje “Modos de ser, estar,
hacer y aprender en la cultura digital” donde los futuros docentes puedan tener un rol de
asesores. La segunda opción es la elección de una temática del diseño curricular que
es resignificada a la luz del eje “Enseñar en la cultura digital”. En ambas propuestas
deben pensar quiénes son los destinatarios y qué posibles fortalezas y debilidades
tendría su proyecto. Se relatará una experiencia por cada eje y se hará hincapié en las
potencialidades que brinda el taller en la primera experiencia de pensar proyectos para
instituciones educativas en estudiantes que cursan el primer año de formación docente.
Palabras claves
Proyecto; Asesoría; Taller
Esta experiencia se posiciona desde un enfoque que considera a los estudiantes
como sujetos activos y que hacen aportes desde sus saberes precios y experiencias en
el entramado social. Asimismo, es fundamental considerar sus propias trayectorias en
relación con la cultura digital ya que muchos de ellos han terminado el nivel secundario
el año anterior. En el marco del taller de cultura digital, desarrollado en el ISFD1 “Abuelas
de Plaza de Mayo” en el Profesorado de Historia, que se lleva a cabo en el primer
cuatrimestre del primer año, se les propone a los estudiantes como trabajo de cierre
pensar un posible proyecto en cultura digital teniendo dos opciones posibles. En primer
lugar, el abordaje de una temática que implique a la cultura digital (ciberbullyng,
grooming, las apuestas digitales, sexting, etc), vinculada con el eje “Modos de ser, estar,
hacer y aprender en la cultura digital” donde los futuros docentes puedan tener un rol de
asesores bajo la modalidad de taller en una escuela secundaria. La segunda opción es
la elección de una temática del diseño curricular que es resignificada a la luz del eje
“Enseñar en la cultura digital”. Los estudiantes debían llevar a cabo un primer intento de
planificación considerando que recién inician la formación docente. Para ambas
opciones los medios y las tecnologías digitales ocuparon un lugar central ya que la
propuesta reside en resignificar el uso de las tecnologías tradicionales como la tiza, el
pizarrón y los soportes escritos.
El sentido con el que se planificó la realización del proyecto, que podría ser
usado como insumo para posteriores prácticas a medida que avancen en la formación
docente, fue pensar la instancia del taller como una forma de trabajo con los estudiantes
del nivel secundario, muy acostumbrados a las clases teóricas. Pero, al mismo tiempo
al ser “cultura digital y educación” un taller se les propuso a los docentes en formación
no quedarse solo en la lectura de bibliografía, sino que pudieran pensar posibles
propuestas para las aulas a las que llegaría en unos años como profesionales docentes.
De allí el título de esta experiencia: el taller del taller. Para el desarrollo de cada proyecto
el docente acompañó desde la lógica de la tutoría, esto es, rotó por cada grupo de
trabajo para orientar y dialogar sobre los avances y dificultades de los estudiantes. Por
otra parte, considerando la lectura y la escritura académica como prácticas
transversales a todas las unidades curriculares, desde el rol docente se intentó hacer
un acercamiento a la escritura desde el formato monográfico, el uso de la polifonía y la
construcción de un enunciador académico en la escritura del proyecto y el uso del
google doc como documento colaborativo y herramienta de la cultura digital.
Cada grupo de la comisión debía al menos producir un contenido multimedial
que podría ser usado para los proyectos. A modo de ejemplo, para quienes decidieron
trabajar una temática afín a la cultura digital, un grupo eligió planificar un taller sobre las
apuestas digitales. Para ello diseñaron un Padlet para socializar las opiniones de los
participantes y como espacio para compartir información emitida desde los ámbitos
educativos y noticias difundidas por los medios de comunicación. A lo largo del taller la
propuesta de este grupo fue elaborar un instructivo informativo y de concientización
desde el lenguaje juvenil con la plataforma Canva que sería elaborado con los jóvenes
de las escuelas. De esta forma se usaba por un lado el Padlet como mural participativo
transversal al taller y la plataforma CANVA como espacio de producción. A partir de esta
experiencia se intentó poner en práctica la propuesta de David Buckingham (2018) quien
sostiene que “Es muy importante que las escuelas trabajen para reducir la brecha entre
lo que pasa fuera y dentro de la institución, porque de otra manera el peligro es que la
escuela parezca irrelevante”.
En el caso de uno de los grupos que decidió articular una temática del diseño
curricular se propuso que sus destinatarios sean docentes y que estos últimos pudieran
llevar al aula los aprendizajes de este taller. La pregunta disparadora fue cómo
revalorizar el rol histórico de la mujer en tiempos digitales. Para ello, el grupo propuso
capacitar a los docentes en el uso de tres plataformas, a saber, Power Point para
quienes trabajen con alumnos de 1er y 2do año, Prezi, para se desempeñen en 3er y
4to año y Audacity para los últimos años del secundario. Esta distinción fue solo de tipo
organizativo y podía estar sujeta a cambios. La propuesta del taller fue que estos
docentes pudieran revisitar la historiografía sobre mujeres que tuvieron una gran
relevancia en la historia nacional y no fueron reconocidas como próceres. Ejemplo de
esto son Martina Silva de Gurruchaga, María Loreto Sánchez de Peón Frías, Juana
Moro, María Remedios del valle, entre otras. Desde el taller se propuso que los docentes
usaran desde estas plataformas un recurso para enseñar y que todo lo producido se
integrara en una gran campaña durante el mes de marzo, en el marco del día
internacional de la mujer, llamada “Nosotras también fuimos parte” y que pudiera circular
a través de un Padlet donde se visualizarían y escucharan estas producciones
A modo de cierre, puede afirmarse que el relato de estos “talleres de talleres”,
sintetizados en dos experiencias han intentado promover parte de las propuestas de la
Resolución 1235/23 “Lineamientos del Marco general para la construcción y
actualización de los acuerdos de convivencia”. En dicho documento se hace hincapié
en que adolescentes y jóvenes construyen subjetividades a partir de las interacciones
que realizan también en los entornos virtuales, en el marco de la cultura digital ya que
crean redes, juegan, hacen amistades y construyen afectos. Las mismas son
significativas e importantes en la construcción de su identidad y forman parte de su
cotidianeidad y su modo de estar y relacionarse. Por ende, los docentes no pueden
permanecer ajenos a estos nuevos escenarios y el espacio áulico debe ser entendido
como parte de un entramado de aprendizajes donde la cultura digital está
inevitablemente en diálogo con la cultura escolar.
Tal como se sostiene desde el Equipo de la Dirección de Formación Docente
Permanente (2021) “los cambios que la digitalización, la interconexión y la ubicuidad de
los nuevos medios provocan en los modos de conocer, de ser y estar en el mundo y de
producir, circular y consumir cultura son tan profundos que no podemos no traerlos a la
escuela, para pensarlos juntos y para hacerlos sentido”. Desde el taller de “Cultura
digital y educación” se busca hacer resonar esos sentidos que atraviesan a las
juventudes de hoy, tanto para aquellas que están como estudiantes en las aulas del nivel
secundario y otras que deciden formarse como docentes. Se trata de, tal como sostiene
Emilia Ferreiro (2011) de seguir “luchando por ensanchar el concepto de “alfabetización”
con una mirada que es a la vez evolutiva, social e histórica”. Pensar la escuela como un
lugar de continuo ensanchamiento donde la cultura digital ocupa un rol central. Sin duda
es una oportunidad para el encuentro, el desafío y una pedagogía de la duda que
contemple la riqueza de aulas heterogéneas y diversas.